Cómo no ser tan Feliz?

Cómo no ser tan Feliz?

"..y yo ya había aprendido a considerar preciosas las cosas singulares."

Simone de Beauvoir

viernes, mayo 06, 2011

Somos otros.

"De pronto el porvenir existía y me transformaría en otra que podría decir Yo, pero yo no sería ya la misma. Presentí todos los rompimientos, los renunciamientos, los abandonos, y la sucesión de mis muertes."
Simone de Beauvoir, Memorias de una joven formal.

El verano terminó.
Ayer me levante y era una de esas mañanas donde los árboles de la cuadra nos resguardaban del fuerte sol, y su luz se colaba entre sus hojas dibujando en el suelo brillantes. El perfume en el aire, el dulce de damasco y la sensación del agua helada en los pies mientras jugaba dentro de la acequia. El cielo profundo y cercano lleno de estrellas de la cordillera que se caía sobre mi cabeza, inmenso. Las tardes de sábado sobre la bicicleta roja camino al arroyo, las rodillas lastimadas y los guardapolvos llenos de manchas de mora…
Ayer terminó.
Me desperté y era otra, soy otra. Soy muchas. Me levanto cada día siendo una nueva versión de mí, arrastrando mis pasados y abriendo los ojos, tomando conciencia de eso. Hemos dejado de ser quienes éramos para ser otros…somos otros.
Un buen día tus amigos comienzan a casarse y tienen hijos, y vos ahí, feliz, muy feliz y muy triste. Preguntándote como hicieron para llegar eso, en que momento fue. No son celos, no es envidia. Es darte cuenta que eso también te pueda pasar en cualquier momento, es darte cuenta que la vida es movimiento.
Hace unos días me levante así, siendo otra. Siendo mayor del lo que fui ayer. Me sentí contenta al darme cuenta, pero también muy triste porque ese tiempo ya se fue, no esta por delante, sino por detrás. No vuelve. Lo perdí para siempre. Sólo me queda el que vendrá…
Me queda ese tiempo que vendrá, en el que nunca se sabe que pasará; ese tiempo que debe alcanzarme para hacer todo eso que deseo; un tiempo en el que parece todo escrito, pero nada dicho hasta que no vaya caminando por él.
Tengo tantas ganas de todo. Recibirme, trabajar, amar a un hombre, tener hijos, construir mi casa, viajar, correr, seguir creciendo.
Tomar conciencia no solo me hizo darme cuenta que ya soy una mujer, sino también que soy más fuerte que ayer.

2 comentarios:

Marycarmen dijo...

Juiiiiiiiiiiii !! Welcome, gracias por compartir memorias. Cuando leo algo asi me digo jummmmmmm, es una forma interna de aprobación. Sabes que esos pedazos de lo que fuimos los arrancamos cada día de futuro,somos como el almanaque, echando tiempos hacia atrás. Buen escrito, saludos virtuales Lady, adelante y cuéntanos dónde fue a descansar la bicicleta roja.

Casi Ángel dijo...

Ya te dije que tu "nueva yo" te sienta muy pero muy bien. Ah, y cada vez escribís más lindo!